Desde la entrada al Wayna cuando vi el cartel que indica los sitios de interes de el, me llamo la atencion ese lugar que decia la Gran Caverna, forma un circulo entre la entrada, la cima y la base de la montaña. Y para mi significa eso, cerrar un circulo…….
Cuando tome la decision de bajar en la cima del Wayna preguntando cual era el camino a seguir no imagine con la belleza que me encontraria. El camino es por la parte trasera del Wayna Pichu el contrario a la ciudadela, y desde alli no se ve nada mas que verde y escaleras incas, el verde de la selva con orquideas de variados colores, mariposas y otros insectos.
Hay que pasar por lugares que tienen escaleras de madera y abajo una gran abertura, mejor no mirar, y seguir bajando, hay momentos en que me senti perdida, y me imaginaba sola entre ese camino y nadie alrededor, en cuando se terminara la visita a la ciudadela notarian que faltaba……. igual continue.
Llevaba bajando alrededor de 50 minutos por reloj cuando en un vuelta escucho voces en español, nos fuimos acercando mutuamente y eran mexicanas, una madre y su hija que hacian el camino contrario al mio, ellas habian bajado y ahora subian, charlamos unos 15 minutos, le pregunte de donde eran, sus nombres, cuanto faltaba para llegar a la base y me dijeron alrededor de 15 minutos mas, nos dimos nuestros mails, que perdi despues del regreso, nos despedimos y continuamos nuestros caminos. Fue un alivio el descanso y la charla.
Segui bajando y era mas de 15 minutos, a la hora y cuarto de haber empezado el descenso llegue a un circulo completamente despejado con el pasto cortado y cuidado, mire en derredor y un cartel indica a la derecha Hacia la Gran Caverna.
Asi lo hice, me sorprendi al ver a una pareja de alemanes que tomaban fotos cerca nos saludamos y segui hasta llegar a la entrada de la Gran Caverna de la Luna. Hecha en la roca, tallada finamente su estructura, las hornacinas, el altar, los ventanucos, todo en un color ceniza, no se si eran asi o el tiempo las volvio de ese color, con musgos y silencio que al principio me resiti a entrar…..
Senti alli una energia increible, dificil de explicar, la historia dice que esta caverna estaba dedicada a la Luna y por ende a las mujeres, habia un pasaje que unia a la otra caverna, la del Sol, mas rusticas y menos trabajada pero con detalles en las hornacinas y altar en el interior. Me dedique a recorrer el lugar y tomar fotos, subi a las ruinas de las habitaciones que estan en el techo de la Gran caverna donde se supone vivian los sacerdotes dedicados al culto. Baje nuevamente y hay si entre a la Gran Caverna, el silencio es abrumador y solo se escuchaba el ruido de los pajaros y del rio Urubamba que corre cerca.
Un ruido en el interior me asusto, mire de donde venia y vi que era un animal que no alcance a distinguir bien.
Recorri cada lugar tocando algunos sitios de ese lugar al que habia llegado por curiosidad y por motivos personales. Me quede alrededor de 15 minutos dando vueltas y decidi regresar. Llegando a la salida aparece corriendo una chica, era de Chile, se habia perdido en la bajada del Wayna, en lugar de seguir la flecha que dice a la salida tomo la que decia la de las cavernas, nos asustamos las dos pero ella sintio un alivio al verme, porque se sentia perdida.
Nos tranquilizamos y empezamos a conversar, recorrimos nuevamente cada lugar, alli ella tomo fotos y luego las personales, luego si decidimos comenzar el ascenso.
Ella ya conocia el camino y lo fuimos haciendo lentamente porque es mucho mas pesado, los escalones son anchos y altos y cada uno cuesta subirlos, mi rodilla en algunos momentos me decia para y asi lo hacia. La vegetacion es mas frondosa y humeda ya que no entra el sol en varias partes y se tornaba resbaladiza en ciertos tramos.
Cada cientos de metros habia ruinas que parecian haber sido puestos de vigilancia incas y en otros tramos aparecia la cuidadela de Machu Pichu en algunos momentos soleadas y en otros oscura por falta de sol.
El ascenso hasta la mitad del Wayna Pichu nos llevo 2 horas y algo mas, desde alli comenzamos el descenso a la entrada, en el camino nos cruzabamos con la tanda que ingresaba en 2do termino, y a algunos les deciamos “vamos que falta poco”, nosotras veniamos de hacer el doble recorrido¡
Llegamos a la salida y a las 13.30 marque la salida del Wayna, el camino estaba hecho, habia logrado subir a la cima, ver la ciudadela como la habia visto en tantas fotos, habia bajado a la base y encontrado ese lugar que permanece semiescondido de la masividad de turistas de la ciudadela, habia sentido la energia del lugar, lo habia ascendido nuevamente y sentia que habia cerrado circulos……….
Sali por detras de la Gran Piedra Sagrada y me sente a almorzar lo que habia llevado como vianda, viendo a los turistas acercarse, tomar fotos y continuar.
Al rato aparece mi compañera de ascenso con su hermana y otro viajero que habia estado conmigo en la cima, le contamos nuestras eperiencias en la gran Caverna y juntos decidimos comenzar el recorrido por la gran ciudadela inca.