Machu Picchu – Maravilla del Mundo
Machu Picchu, un sueño para todos los mochileros del mundo. Aunque ya hemos visto miles de fotos de las ruinas, desde todos los ángulos posibles, nos quedamos sin palabras al llegar a la ciudadela. Ya no hay más qué decir acerca del lugar. Hay que estar allá para sentir toda la energÃa que emana de la vieja montaña.
Salimos de Aguas Calientes cuando todavÃa estaba oscuro, y aún asà las paradas de los buses ya estaban llenas de gente. Después de una rápida subida en bus por una “mini carretera de la muerte”, allá estábamos en una de las recién elegidas nuevas maravillas del mundo, y en mi opinión la que más se lo mereció. Logramos llegar bien temprano para que pudiéramos asistir al sol naciendo. Valió la pena cada paso que habÃamos dado en el largo recorrido de los últimos 4 dÃas para llegar allá.
Luego de amanecer, conocimos a nuestra nueva guÃa y empezamos a andar por las ruinas. En poco tiempo ya era difÃcil caminar por la cantidad de gente (y llamas) que habÃa, pero logramos recorrer casi toda la ciudad antes de que llegara la mayorÃa de los turistas. La guÃa nos iba explicando las cosas y hasta nos hacÃa preguntas para ver si le estábamos prestando atención, lo que a veces era difÃcil por estar delante de tan maravilloso paisaje. También nos preguntó si querÃamos subir el Wayna Picchu, la montaña más alta detrás de Machu Picchu, pero el cansancio era mucho para que pudiéramos hacerlo.
Después de toda la mañana y parte de la tarde subiendo y bajando las escaleras de Machu Picchu, y de haber tomado mucha Inca Kola, por supuesto, regresamos a Aguas Calientes en bus, y desde allá a Cusco en tren.




